Oración de protección por los hijos sangre y agua

Padre Celestial, hoy he venido a ti a suplicarte que se me sea escuchado, Padre usted que es comprensivo, piadoso y misericordioso, te pido de todo corazón omita y olvide todas las faltas que he cometido, ofendiendo tu nombre Señor, me he dejado llevar por la debilidad de mi mente, sé que es mi culpa por permitir y aceptar semejante agravio.

 Padre mío, arrepentido estoy en lo más profundo de mi corazón porque he flaqueado ante las tentaciones, reconozco he sido débil como ser humano, estoy hoy aquí como padre para rogarte por la vida de mis hijos que los ampare y proteja de todo lo negativo, influya en ellos para que sean en un mañana hombres de bien.

Madre María

Querida María, madre de Dios, madre mía y de todos nuestros semejantes, tu entiende lo que siento porque usted es una excelsa madre y sabe lo que es el dolor de una madre por un hijo, vengo a pedirte por los míos.

Con gran turbación con una inmensa tristeza y un desasosiego sentiste en tu corazón cuando Jesús se perdió en el templo siendo un niño, fueron momentos de angustia, de intranquilidad, pasaron tres días para encontrarlo, toda una eternidad que inmensa perturbación tenías en tu corazón.

Por todo ello, te pido que oiga mis oraciones y ruegos para que tú con tu inmenso poder me los cuide y proteja del maligno, Dios me los dio para que los cuidara y educara, pero a El le pertenecen.

Padre

Padre mío, oriéntalos para que transiten el sendero del bien, aléjalos de malas compañías y energías negativas, de personas toxicas que lo inciten e influyan al consumo de alcohol, drogas, sexo sin control y todo lo malo que te distancie de ti.

Ante las adversidades se levanten con mayor fortaleza, con más bríos, con más fuerza y energía.

Amén.

¿Qué es la sangre y el agua?

Jesucristo, hijo de Dios todo poderoso vino a este mundo a redimirnos del pecado, el dio su vida y se sacrificó por nosotros los pecadores. Fue crucificado y soportó la burla, la infamia, los múltiples latigazos, derramó su sangre, Jesús sabia y les dijo a sus discípulos lo que iba a suceder, él pudo cambiar el rumbo del mundo, de la historia, pero fue fiel a su padre, aceptó los designios de Dios.

Cuando el soldado con su lanza se la introduce a un costado del cuerpo de Jesús, ya estaba muerto, del cuerpo salió sangre y agua, podemos inferir que tanto la sangre como el agua están relacionada con la muerte, por ello en (1ª. Juan 1:7) “la sangre de Jesucristo su hijo nos limpia de todo pecado”, y en ( Efesios 5:26), “Para santificarla habiéndola purificado en el levantamiento del agua por la palabra”.

En este sentido, tanto la sangre como el agua representa vida, un cuerpo sin sangre no tiene ninguna posibilidad de vivir es imposible, lo mismo sucede con el agua, el agua es un elemento fundamental para la vida, para mantenernos vivos, sin agua un cuerpo que no la consuma se deshidrata, se debilita y muere.

El agua líquido vital para la vida nos limpia y nos quita las impurezas y nosotros los católicos cumplimos con uno de los principales sacramentos de la santa iglesia como lo es el Bautismo en donde somos purificados del pecado a través del agua bendita y los santos oleos, es la purificación de nacimiento a una nueva vida, y el vino representa la sangre derramada por Jesús para que nosotros los pecadores fuéramos redimido de nuestras culpas, la muerte de Jesucristo es para nosotros los creyentes el origen de la vida y la pureza mental. Por ello, oración por nuestros hijos con la sangre y agua de Cristo es una oración llena de bendiciones.