Oración por los hijos enfermos

Oh Padre Celestial, escúchame, estoy muy afligido,

desesperado, angustiado, confundido,

no sé a quién recurrir, solo tu Padre mío me puedes ayudar,

soy tu siervo Señor, en estos momentos de aflicción

no me desampares no me dejes sólo con esta carga.

Padre mío, tengo un hijo enfermo.

he hecho todo lo que me dicen los médicos especialistas

los tratamientos se han complicado al pie de la letra pero su mejoría es muy lenta.

Pongo mi vida por la de mi hijo,

es una persona joven merece vivir,

interceda para que las fuerzas y las energías

las recobre se encuentra muy delicado de salud

pareciera ser que los medicamentos no le hacen nada.

Padre Celestial haga un milagro, así como le diste la vista a un ciego

pusiste a caminar a un paralítico y le diste la voz a un mudo,

multiplicaste los panes, caminaste sobre el mar y a los leprosos los sanaste,

ponga tus manos en el cuerpo de mi hijo

y sánalo si es su voluntad, eres el mejor médico

que existe en el mundo sólo tú lo puedes hacer.

También Padre, dale mayor conocimiento a los médicos

que tratan a los enfermos y sobre todo a los niños y jóvenes,

para que puedan encontrar el medicamento adecuado que los puedan sanar.

Son muchas noches de desvelo, de incertidumbre,

de preocupación al ver poca mejoría en mi hijo

es como una pesadilla, pienso en usted Señor

y me aferro a un milagro con tu divina intervención.

Alabado seas Señor, por darme fuerza para superar

este momento sé y estoy convencido

que a través de los médicos y su intervención,

mi hijo se va a mejorar, te lo pido Señor.

Pido por todos los hijos del mundo que padecen alguna enfermedad

y están enfermos, protégelos están frágiles,

necesitan de tu intervención divina para que los mejore

y sepan llevar esa carga que es tan pesada,

con tu infinita bondad y misericordia

haga que los días sean menos tormentosos

y acepten la realidad, se van a mejorar y si no,

hágase su Santa voluntad Señor.

Amen.

¿Hijos enfermos, qué hacer?

Siempre cuando sucede un evento que uno de nuestros hijos se enferman recurrimos a los médicos especialistas, son ellos que en primera instancia los ven y nos dan un diagnóstico de su estado de salud es nuestra responsabilidad como padres llevarlos para buscarle que lo atiendan y valoren.

No todos los males, molestias y enfermedades son iguales, hay unas que atacan nuestro cuerpo y lo debilitan al punto que tenernos que tomar cama, cumplir estrictamente lo que dicen los médicos en cuando a medicinas e incluso que debemos comer, todo un proceso tedioso pero hoy que cumplirlo si queremos mejorarnos.

En situaciones como esta recurrimos a lo divino a lo espiritual, pedimos a través de la oración a los hijos la intervención de Dios, solicitamos su ayuda su apoyo, le pedimos con amor con fe que nos escuche, que nos haga un milagro para sanar a nuestro hijo, debemos pedir con mucha fe, con amor, con vehemencia, que sea nuestro corazón que nos diga como padres cual es la solución, que debemos hacer para solucionar esta situación.

Dios nunca nos va a desamparar y dejar solo, con su infinita misericordia va a tener piedad de nosotros y nos dará la sanación, debemos ser hombres y mujeres de fe, porque solo él quien decide nuestras vidas hasta cuándo vamos a estar aquí en este plano terrenal o cuando debemos partir hacia la vida eterna.

Es preocupante la situación actual de muchos niños en el mundo, que crecen solos sin la presencia y supervisión de sus padres, porque estos de manera irresponsable solo lo trajeron al mundo y lo abandonaron, los gobiernos no hacen nada o muy poco para darle solución a este problema, cada día son más los niños de la calle que se enferman que se mueren por no tener como adquirir los medicamentos.

Hay que hacer algo, no podemos quedarnos callados y ver estas injusticias. Dios está con ellos los protege, pero somos nosotros en el plano terrenal que debemos tomar conciencia de este flagelo y buscar una solución.