Oración para cuidar a los hijos de malas compañías

Padre Celestial vengo a ti a implorarte a rogarte que escuches mis gritos,

plegarias y oraciones estoy alterado, perturbado,

confundido porque a mis hijos los eduqué con principios,

con valores y sin embargo andan con personas

de una no muy buena reputación, andan con malas compañías.

Te pido de todo corazón cuídalos y protégelos de esas personas

pervertidas con mentes trastocadas, aléjalos de malas compañías,

no permitas Señor que entren a ese mundo donde la maldad,

la soberbia, la altanería, la ira, el odio, la vanidad, la arrogancia,

prevalecen en ellos como valores.

Usted Señor, sabe más que nadie que nos hemos preocupado

por una sana educación, aléjalos del peligro, de tentaciones, y de malos amigos.

Con tu infinita benevolencia y generosidad para con todos los hijos del mundo

haga que se alejen de malos caminos,

ellos son el futuro del mundo,

queremos hombres nuevos y sanos de mente, alma y corazón.

Oh padre mío, misericordioso no permitas que mis hijos

anden transgrediendo las leyes,

ellos tienen valores se lo inculcamos desde pequeños,

dale fortaleza para que sepan discernir entre el bien y el mal,

que sean personas que sepan tomar decisiones.

Aléjalos de malas compañías, de personas que se les acercan

con malas intenciones, personas envidiosas,

de toda energía negativa que pueda perturbar sus mentes.

En tus manos te doy a mis hijos, guíalos por el camino de la claridad,

de la luz, la esperanza, de la fe,

aumenta su nivel de conciencia,

aléjalos de las perversidades y lo pecaminoso,

has de ellos hombres probos, el hombre nuevo.

Refuerce Señor la humildad, bondad, amor,

confianza, sinceridad, honradez,

responsabilidad en sus corazones son mis hijos,

merecen una oportunidad, están en tratamientos para insertarlos a la sociedad,

es el momento de rescatarlos, si no se hace es lamentable.

Amen.

¿Se preocupan los padres por saber con quién andan sus hijos?

En principio no es fácil de contestar rápidamente esta pregunta, en un contexto general, los padres no se preocupan con quien anden sus hijos y que hacen, primero por el tipo de sociedad que tenemos es totalmente mercantilista la preocupación más inmediata es: cómo hacer más dinero y se dedican a sus labores habituales hasta dieciséis horas diarias, cuando llegan a sus casas es a dormir y sus hijos ya están acostados, el día les transcurrió entre el colegio, la casa, tv y los amigos, ausencia de los padres.

En otros casos, los padres se preocupan es por conseguir algo más de dinero que les alcance para llevar el sustento diario a su casa, en estos núcleos familiares hay un alto nivel de deserción escolar, mala alimentación o poca, ausencia en la mayoría de los casos del padre o de la madre.

Nosotros sólo por hecho de ser padres tenemos la obligación y el deber de saber con quién andan nuestros hijos y nuestras hijas, con quien se reúne, quienes son sus amigos, que hacen ellos, quienes son sus padres, hay un segmento grande de la sociedad que asume su rol de padres indistintamente de su posición social o política, son personas que creen en la formación educativa que se les debe dar a los hijos desde la casa para reforzar los conocimientos adquiridos en la escuela.

Ser buen padre o madre no es dar o consentirlo en todo lo que quieres y piden, esa no es la función, darles sólo cosas materiales para satisfacerlos, hay que darles una gran dosis de amor, de respeto, de honestidad, enseñarles el buen comportamiento, buenos ideales, que su autoestima sea alta, que se sientan felices, que amen y sean amados, que busquen a Dios y su palabra que sepan elegir entre lo bueno y lo malo, una buena educación. Nosotros como padres y madres responsables debemos ser los mejores amigos de nuestros hijos, esto hace que tengamos una generación de relevo dispuesto a enfrentar la crisis existencial que tiene hoy en día la humanidad. Por ello, orar por los hijos para cuidarlos de las malas compañías es algo que todos los padres debemos hacer, para que nuestros hijos no caigan en malas manos.