ORACIÓN POR LOS HIJOS

Oh Padre Celestial vengo a ti a que escuche mis ruegos, suplicas y oraciones

 proteja a mis hijos (nombre de los hijos).

En tus manos te los doy, cuida de ellos en cada instante

 por donde sean que estén guíalos siempre, por el camino de la luz.

Cúbralos con tu santo manto y protéjalos

No los deje caer en tentación, ilumínalos el camino

 para que siempre transiten por el sendero del bien.

Pido por los proyectos que tengan, los puedan lograr

y alcanzar cada meta que se propongan.

Dales fuerza, energías y voluntad para que nunca se sientan derrotados

Ellos tienen mucha fortaleza, confianza y esperanza.

Y si en algún momento se caen, dale tu mano Señor para que se levanten.

Abraza Señor a mis hijos para que sientan tu amor

Llénalos de energía donde quiera que estén,

Gracias Señor por los hijos que me has dado,

que tu amor haya iluminado el corazón de ellos.

Cuídalos señor del peligro, aléjalos de las tentaciones y de las malas compañías

Enséñales todo lo que deban aprender,

llena sus corazones con todo el amor que les hace falta para ser feliz.

Padre todopoderoso, ilumínalos y llénalos de fuerza

para que su vida en la tierra sea feliz y próspera.

No los dejes caer en la tentación del mal,

de la egocentría, no hagas que se descarrilen.

Aléjanos del peligro, del egoísmo, la envidia la avaricia,

la maldad, la ira, la rabia, el miedo.

Otórgales sabiduría, para que puedan diferenciar

entre lo que es bueno y malo para ellos.

Haz de ellos personas dignas y puros de corazón.

Señor ilumina la mente de nuestros hijos

para que conozcan el camino que tú has querido para ellos

Ilumínanos a nosotros que somos sus padres

 para que los conduzcamos en la fe cristiana,

nuestros hijos es el tesoro más bello que Dios nos ha dado,

 ellos están formados para ser tus siervos, mira sus necesidades

 ayúdalos a resolverlas, mitígale el hambre

si tienen y llénales el corazón de amor,

 que sean valientes, audaces, luchadores en la adversidad.

Sean sanos, fuertes, honestos, sinceros y prósperos,

Señor protéjalos de cualquier tipo de enfermedad,

 que estén inmunizados de cualquier epidemia.

Dale la necesidad de estar cerca de ti,

 que te busquen con su corazón, con su mente, ellos te aman.

Amén.

La llegada de un hijo cubre el vacío del hogar.

Nuestros hijos son el producto del amor, del matrimonio, de haber planificado su venida a este mundo. La llegada de un hijo al núcleo familiar es lo más grande que nos puede pasar, es algo muy lindo, es una nueva y bella experiencia en donde hay muchas emociones, porque ese ser viene a llenar nuestros corazones, hay momentos que la espera se hace interminable, solo con sentirlo en el vientre y saber que es sangre de tu sangre te llena de gozo y felicidad, el nacimiento de un hijo es la prolongación de nuestra vida, es la perpetuación de la especie, es una gran bendición de Dios.

Desde muy pequeños debemos inculcarles la existencia de Dios Padre Celestial, ir poco a poco llevándolos por el sendero espiritual, por el camino de la luz y la claridad, hay que enseñarles principios: morales y éticas para que en un futuro sean hombres de bien, aunque, nuestros hijos aprendan a través del proceso enseñanza, aprendizaje, ellos aprenden mucho más a través de la observación, por lo general son muy buenos observadores e imitan lo que los adultos hacen.

Esto significa que debemos ser muy cuidadosos en todo lo que hacemos y decimos delante de nuestros hijos, debemos dar el ejemplo, porque más adelante pueden copiar ese tipo de postura, y si es de mal ejemplo lo puede imitar, uno como padre y/o madre debemos ser respetuoso con la pareja ellos ven y escuchan, manejan mucha información los hijos cuando están pequeños su personalidad se va moldeando y si el ve malos ejemplos eso lo va a sacar más adelante y en el caso contrario ve que hay armonía en el hogar, hay buena comunicación entre sus padres es fluida, amable, afectuosa, entonces opta ese tipo de comportamiento.

En sus primeros años de vida hay que enseñarle disciplina e instrucción son partes integrales de la formación educativa, los niños que crecen en hogares indisciplinados les falta dirección y auto-control crecen con pocos valores morales y tienen poco o ningún respeto por cualquier clase de autoridad incluyendo a Dios.

Para ser buen padre y educar a los hijos como los futuros ciudadanos que van a tomar decisiones tanto en sus vidas como en la sociedad debemos inculcarles principios morales y éticas, debemos tener una actitud proactiva con nuestros hijos, ellos deben sentirse en confianza con sus padres para que digan lo que sienten, quieren y como ven el mundo exterior, debe haber una comunicación fluida y sincera.

Ser buen padre no es solo llevar el sustento diario, la comida, vestido si no le dedicamos tiempo a ellos, pueden pensar que usted solo se preocupa más de cosas materiales que de ellos mismos como personas. Los buenos padres saben comunicarse; tener una buena comunicación implica escuchar con atención las cosas que te dicen y saber interpretarlas para no actuar deliberadamente sobre su opinión, toma las cosas con calma y permíteles expresar libremente lo que sienten, de ese modo podrás entender mejor sus sentimientos.

¿Cuál es la responsabilidad de nosotros como padres para educar a los hijos?

Hay que enseñarle disciplina y eso se hace: aconsejándolos, corrigiéndolos, educándolos y castigándolos, cuando sea necesario, hay que reconocerle sus méritos, valorarlo, esto aumenta el autoestima y le dará incentivo para que no dejen de hacer lo que es correcto.

Cuando los padres se respetan y sus hijos crecen en un entorno agradable en donde la hostilidad no reine, ellos sabrán cómo ser y no ser con sus familias. Es como un semillero a que a buen árbol se arrima buena sombra recibe.

Como padres estamos en el deber de inculcarle desde pequeños el amor a Dios, a enseñarlos a orar, llevarlos a la iglesia, enseñarles a amar a Dios para que sean personas completas, personas de bien y de fe.

Hay que tener tiempo para compartir con los hijos, esos momentos hay que disfrutarlos al máximo la vida es corta y hay que vivirla porque si no son irrecuperables, hay tiempo para trabajar y hay tiempo para estar con los hijos.

Nuestros hijos necesitan que nosotros pidamos por ellos, pues en el transitar por la vida se van a encontrar con situaciones o personas que pueden ser de mala influencia. Debemos darle protección con Dios atreves de la Oración para evitar malas influencias.

La oración por los hijos para que Dios los cuide es muy poderosa ya que el los cuidará y los guiara en cada decisión que ellos tomen, es por ello que todos los días hay que pedirle a Dios y darle gracias por todas las bendiciones que derrama sobre nuestros hijos.

Nosotros como padres tenemos la responsabilidad de formarlos, orientarlos, cuidarlos, protegerlos, y velar por ellos, inculcándoles la fe en Dios, la importancia y la grandeza que es tener la presencia de Dios en nuestras vidas, transmitiéndoles fortaleza, fuerza, energía, fe, paz, alegría y felicidad, eso hace que exista una relación cercana que nos va a permite conocer mejor a nuestros hijos.

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La sabiduría de Dios

Como católicos sabemos que nuestro mejor amuleto y nuestra más fuerte arma es la oración, por eso pedimos en oración por los hijos, y por la familia. Cuando necesitamos una respuesta urgente y necesitamos que Dios nos escuche, él en su enorme misericordia y sabiduría nos ha enviado ángeles que interceden en nuestras plegarias, por lo urgente en el amor, podemos hacer oración a San Expedito, él es el patrón de las urgencia y nos ayudará a tener un pronto alivio.

Muchos en su urgencia buscan tener amor con magia blanca, pero Dios tiene un destino para cada uno y aunque utilicemos diferentes oraciones o herramientas para satisfacer nuestros deseos carnales, él sabe lo que está destinado para cada uno de sus hijos. Podemos hacer oración de poder para que él nos diga si lo que tanto deseamos es lo que nos conviene, y sino que lo aleje de nuestro camino. Conoce esta oración de fortaleza: oraciones-poderosas.net.

Oraciones que te hacen renacer

Aveces necesitamos oraciones que nos renueven como persona y como cristianos, son muchas las preocupaciones con las que cargamos, oramos por los hijos, por la familia, por el trabajo y hasta por el amor fallido. Cuando sentimos que no podemos más debemos hacer oraciones a Santa Rita, ella que es una santa que pasó cosas similares a las de Jesús, sabe más que nadie que el amor y la fe ayuda a reconstruirnos como hijos de Dios, toma fuerzas pidiéndole de rodillas cada noche.

Si necesitas aún más fuerzas, puedes orar al Justo Juez antes de dormir y al despertar, él siempre estará atendiendo nuestras plegarias, sobre todo cuando ve a sus hijos débiles y que necesitan un descanso, él será nuestro apoyo incondicional.

Si la reconstrucción que necesitamos de nuestra vida es muy urgente, y deseamos con todas nuestras fuerzas que el padre nos de una respuesta rápida, debemos hacer con mucha fe y devoción oraciones para un milagro, y ese milagro será sentirnos en victoria con Dios, sentirnos renovados o con fuerzas para seguir con alegría nuestro día a día, sabiendo que toda preocupación está en manos de Dios.

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Imágenes de oración por los hijos

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